Etapa 3: SANTANDER - S. VICENTE de la BARQUERA
Etapa intensa, con un perfil quebrado que llega a acumular casi los 1300 mt de desnivel sin apenas superar los 150 mt de altura. En el recorrido pasaremos por pueblos y aldeas en los que se observa la influencia de los “indianos”, las casonas, palacios, iglesias, abadías y colegios, que se construyeron por estas tierras, gracias al dinero de aquellos emigrantes que volvieron enriquecidos, le imprimen un carácter turístico interesante.
Desayunamos temprano y en el bar nos encontramos con algunos que llevan la “juerga” en el cuerpo de haber prolongado la fiesta toda la noche.
El hostal está ubicado en la c/ San Fernado, en el mismo itinerario del Camino, así que salimos siguiendo su trazado para encontrarnos muy pronto con la encrucijada-rotonda de Cuatro Caminos, la atravesamos y seguimos de frente con dirección a Torrelavega por la N-611.

A la altura de Peña Castillo se tuerce a mano derecha para pasar por el puente del FEVE y acto seguido hacia la izquierda para seguir por un camino paralelo a la vía. Pasamos entre casas por el barrio de Lluja y cruzamos la S-20 bajo un túnel para entrar en el municipio de Santa Cruz de Bezana y después en unos 4,6 km más llegamos Boo de Piélagos. A la salida de Boo el Camino transcurre cercano a las vías del tren para luego dirigirse a dar un rodeo de unos 8 km para vadear el río Pas (ría de Mogro) por Puente de Arce.

Después de vadear el río y, a la altura de la ermita de la Virgen del Monte, abandonamos la carretera y por la izquierda cogemos un camino de tierra que se prolonga por el asfalto y que nos conduce directamente a Mogro. Atravesamos la localidad en ligero ascenso hasta llegar a la iglesia, donde nos encontramos con tres bikers con los que compartiremos la etapa unos km. Salimos de Mogro torciendo a la izquierda para después de unos 5,8 km por verdes prados llegar a Cudón. Después nos encontramos con un tramo de pista que transcurre paralelo a las tuberías del grupo químico Solvay hasta llegar a la zona industrial de Requejada donde nos encontramos con las vías del tren. Para cruzar las vías tenemos dos alternativas: un paso peatonal elevado con escaleras o retroceder paralelos a las vías del tren hasta un paso elevado que se encuentra con la N-611 que la cogemos por la derecha para entrar en el casco urbano de Requejana donde hacemos una parada de avituallamiento.

Después del almuerzo continuamos por la N-611unos 2 km hasta Barreda donde cruzamos el río Saja junto a la fábrica de Solvay. La salida de Barreda es con dirección Suances, primero se sigue la carretera de la derecha y, al poco, un desvío a la izquierda con un indicador que señala a Camplengo, es la ruta que tomaremos, una carreterita que no se abandona hasta la misma entrada a Santillana del Mar, que se realiza por un callejón que desemboca precisamente en la misma colegiata de Santa Juliana.
Este antiguo monasterio fue el origen de Santillana del Mar, villa que fue declarada Conjunto Histórico Artístico en 1943. Es la segunda vez que llegamos a Santillana y nos encontramos con boda en la Colegiata, debe haber cola de espera. Aunque podríamos pasarnos todo el día visitando museos y callejeando entre palacios y casonas solariegas, ya que el pueblo bien lo merece, realizamos una visita fotográfica y tras refrigerarnos con unas birras continuamos la etapa.

Salimos de Santillana por la CA-131 en subida hacia el camping, tras coronar hay un cruce que motiva un poco de desconcierto entre la señalización del Camino y unas obras de modificación de carreteras, lo resolvemos bajando unos 200 mt por la misma CA-131 y cogiendo un camino por la derecha que, bordeando un montículo, nos lleva de frente a una carreterita por la izquierda nos lleva a Arroyo. Aquí hay que dejar a mano izquierda la ermita asentada en la ladera para descender por una pista de cemento hasta Oreña. Llegando al pueblo veremos en la distancia la iglesia de San Pedro que se muestra como una atalaya en el alto.

A la salida de Oreña nos desviamos hacia la iglesia de San Pedro del siglo XVI y después la dejamos a nuestras espaldas para descender a Caborredondo y continuar entre maizales hasta Cigüenza, donde nos encontramos con la imponente estampa de la iglesia de San Martín de Cigüenza. El templo fue levantado a mediados del siglo XVIII según los diseños del indiano Juan Antonio de Tagle y fue declarado Bien de Interés Cultural en 1992.

A continuación nos dirigimos a Cobreces, en ascenso y en zig-zag constante por carretera muy arbolada. Antes de iniciar la subida final al pueblo nos encontramos con un grupo de jóvenes que daban cuenta de una barbacoa, aderezada con una garrafa de sangría que mantenían fresca en una fuente y de la que nos ofrecieron a probar antes de acometer un rampón que nos sube a Cobreces justo delante de la Iglesia de San Pedro. Terminada en 1910, tiene un característico color rojo y está inspirada en ejemplos del románico y gótico francés. Junto a la Abadía Cisterciense de Viaceli, de la que es advincula, forma las dos señas de identidad paisajista de Cóbreces.

Detrás de la iglesia, donde hay un monumento al caminante, salimos para adrentranos en un tramo relajante entre un bosque de robles y hayas que a través del monte tiene la salida en una carretera comarcal. En este tramo existe un bajada que tienta a irse por ella en lugar de seguir por el sendero, pero es una trampa de ida y vuelta que Jorge "cata". Al salir a la comarcal (CA-356) la tomamos a la derecha hasta el Alto “La Venta del Tramalón”, donde confluye con la CA-131, unos metros después nos desviamos por la izquierda por una comarcal que nos llevará al barrio de la La Iglesia. Un ramal a la derecha en el mismo Ayuntamiento conduce, en ascenso, hasta la ermita de San Roque en el barrio de Pando, donde se gira a la derecha por la carreterita, que pasando por delante del Monasterio de las Carmelitas Descalzas de San José, desciende hacia el barrio de Concha. A continuación por un camino a la izquierda, llegamos a Comillas sobre la playa y un pequeño acantilado.
Llegamos a la monumental Comillas con tiempo suficiente para refrigerarnos en un bar disfrutando del final de la vigésima etapa del Tour que finaliza en el Mont Ventoux, en la que el guipuzcoano Juanma Gárate, en las filas del Rabobank, le “roba la cartera” a Tony Martín ganándole la etapa con los capos del pelotón a escasos segundos de él, al mismo tiempo que Contador aseguraba el triunfo de su segundo Tour. En fin todo un éxito del ciclismo español que, en nuestros recuerdos, quedará ligado a la belleza de Comillas.

Antes de salir de Comillas rendimos visita a sus edificios más significativos como: El capricho de Gaudí, un palacio donde el genial arquitecto catalán, jugando con la cerámica y la forja en un ejercicio completamente libre de su imaginación, realizó una obra maestra que se convierte en una expresión acabada de su maestría profesional. El Palacio de Sobrellano, otro magnífico edificio de otro arquitecto catalán, Doménech i Muntaner, que nos sorprende por su fachada neogótica de clara influencia catalana.
Salimos de Comillas por la CA-131 por un carril bici que circula paralelo a la izquierda de la carretera y finaliza poco después de superar la pequeña aldea de Rubarcena. Cruzamos la ría de “La Rabia”, y cogemos una pista cementada a la izquierda que nos sube a una colina en la que nos encontramos con una ermita de Santa Ana y el cementerio de El Tejo, para poco después girar a la derecha para atravesar la población.

Como en 1 km, se gira a la izquierda por un camino de tierra que desemboca en el campo de golf de Santa Marina, diseñado por Severiano Ballesteros cuenta con un club social ubicado en una casona del siglo XVI, se rodea por la izquierda y un poco más allá, dobla a la misma mano por una pista cementada. Cruzamos la CA-131 en dirección La Revilla que la bordeamos por la izquierda cogiendo una pista de tierra que nos asoma a la ría de San Vicente, el Puente de La Maza y la villa marinera abrazando a la bahía.

Subimos a la parte alta donde se encuentra el albergue, en la atalaya que concentra el conjunto arquitectónico de S. Vicente de la Barquera, el Castillo del Rey, la Iglesia de Sta. Maria de Los Angeles, las murallas y las ruinas del Hospital de la Concepción, construido en los siglos XIV-XVI, y en el que encontraron refugio y asistencia los caminantes que utilizaron la primitiva ruta de la costa, los cuales en su camino hacia occidente atravesaban la muralla por la conocida como Puerta del Peregrino.
Nos hospedamos en el albergue “El Galeón”, propiedad de la Orden religiosa -Los Claretianos, situado C/ Alta, nº 12, tlf: 942 71 53 49 - 664 568 841. Tras acomodarnos en el albergue bajamos al pueblo para rendirle visita y saborear su gastronomía.