2ª ETAPA: MAS DE NOGUERA (CAUDIEL/CASTELLÓN) - ALBARRACÍN (TERUEL)
Distancia:136 Kms Velocidad Media: 17,1 Km./h.  Duración Etapa: Comienzo a las 8,30 en Mas de Noguera y llegada a Albarracín las 20.30 horas  Agua: En los pueblos del recorrido. Comida: Bocadillos en Carrión a las 12. Dificultad: Alta. Excesivamente larga Ciclabilidad: 100%  Trazado: 65 % Pista V.Verde resto asfalto Hospedaje: Hostal el Gallo 978710032
RECORRIDO DE LA ETAPA
Mas de Noguera (Caudiel) - Via Verde a la altura de Masias Blancas Barracas - Albentosa - Sarrión- El Fraile - La Puebla de Valverde Puerto Escandón - Fuente Cerrada Teruel-San Blas-Campillo- Bezas Centro de Interpretación de la Naturaleza Dornaque (Rodeno)- Albarracín.

Cartografía: Planos del Servicio Geográfico del Ejercito (S.G.E.) Escala 1:50.000: (614) 28-24 Manzanera; (590) 27-23 La Puebla de Valverde; (567) 27-22 Teruel y (566) 26-22 Cella
PERFIL APROXIMADO 2ª ETAPA

 Al fin llegamos a Albarracín
Panorámica actual del Viaducto de Albentosa
Tortugas y ovejas, todo cabe en la Vía Verde,
                excepto vehículos a motor
Nico en un paralelismo de caminos
Sierra del Espadán
Tortugas en el Viaducto de Albentosa
ITINERARIO DETALLADO 2ª ETAPA
DATOS DE INTERÉS GENERAL
Nos levantamos temprano porque teníamos muchos kms por delante, la noche anterior concertamos con los responsables del albergue la posibilidad de desayunar a las 7,30. Desayunamos opíparamente y a las 8 h. terminábamos de preparar las bicis y comenzamos la etapa con subida de unos 300 m para salir de la vaguada donde está enclavado el albergue. Justo al coronar esta subida nos encontramos con la pista de tierra a la derecha por donde bajaremos de la sierra para retomar la Vía Verde, pero antes de comenzar nuestro recorrido por la pista tenemos una avería con las zapatas de un freno trasero. Resuelto el problema comienza al itinerario por una pista en buen estado, en llano y bajada, con preciosas vistas sobre las estribaciones de la Sierra del Espadan y los llanos del Alto Palancia al fondo.

Tras 5 kms la pista se abre en dos, nos vamos por la derecha y en 1.5 kms más de bajada nos topamos de frente con la carretera nacional 234, justo en un desvío señalizado de la Vía, pasamos por debajo de la carretera y pedaleamos por asfalto 1 km hasta retomar el trazado original de la Vía a la altura de Masias Blancas. Ya en la Vía nos encontramos con unos 5 Kms de subida tendida, por trincheras, túneles y viaductos hasta alcanzar la cota de los 900 m, después comienzan los llanos de Barracas, durante unos 10 kms pedaleamos a buen ritmo en paralelo a las vías de RENFE hasta llegar poco antes de las 10 horas a Barracas. Este pueblo debía haber sido final y principio de etapa, pero los trabajadores de las obras de la autovía habían copado las plazas del hostal y por eso tuvimos que desviarnos al albergue la noche anterior.
Después de Barracas nos quedan 5, 5 kms por pista en buen estado hasta llegar al límite con la provincia de Teruel, donde el firme de la pista empeora, afortunadamente están en obras de mejora de la misma en algunos tramos. Nos adentramos unos 12 kms en la provincia de Teruel para llegar a Albentosa y nos encontramos con el viaducto más espectacular de la ruta y el túnel más largo (400 m. en curva).
Justo cuando nos encontrábamos en mitad del túnel, escuchamos el sonido de una bocina y de pronto se iluminó la parte frontal del túnel (por un momento algunos llegamos a pensar que el espíritu del tren minero había regresado para cursar su camino de nuevo, incluso sin vías), la primera reacción es dar marcha atrás y huir urgentemente del túnel, pero cuando nos giramos descubrimos en el otro extremo otro monstruo de ojos radiantes, tras unos segundos de incertidumbre, descubrimos que se trata de dos camiones de obra que han coincidido cada uno en un extremo del túnel, con los brazos levantados comenzamos a hacerles señas y finalmente, cuando los conductores nos identifican, amablemente nos iluminaron el túnel con las luces de los camiones y terminamos la travesía del mismo. A 200 mts de la salida nos encontramos con las máquinas excavadores que estaban aplanando la pista (Teruel empieza a existir).
Tras la experiencia del túnel continuamos nuestra ruta y en unos 8 kms más llegamos a Sarrión donde hacemos parada de avituallamiento. Con las fuerzas repuestas acometemos 13 kms de llanos y ligeras subidas para llegar a la planta de Aridos que invade la Vía y nos obliga a cruzar la N234, a la altura de la gasolinera, unos 3 kms más de carretera secundaria nos introducen en a la Puebla de Valverde. Atravesamos el pueblo y salimos por el trazado antiguo de la carretera nacional, en 1.5 kms y tras una empinada cuesta nos encontramos de nuevo con la pista de la Vía, seguimos ésta durante 3.5 kms en trazado paralelo a la N234 y aquí las obras de la autovía nos obligan a subirnos al asfalto por dónde pedalearemos óximos 9 kms inaugurando el piso de la nueva autovía.
Por el asfalto de la nueva autovía coronamos el Puerto del Escandón e iniciamos la bajada a Teruel, la verdad es que este tramo nos vino bien para relajar el cuerpo y acortar tiempo al crono, todo iba sobre ruedas hasta que un encargado de la obra descubrió a los 7 magníficos ocupando el ancho de la nueva carretera todavía en obras, amablemente nos acompañó hasta un camino de salida, en 1 km este camino pasa por debajo de las Vía de RENFE y se encuentra con la pista que sube desde Fuente Cerrada (Zona Recreativa), la tomamos a la izquierda y continuamos bajando hasta encontrarnos con la N234 en su llegada a Teruel. Tras un pequeño debate sobre quedarnos en Teruel (son las 17,30 horas) o continuar hasta Albarracín gana la opción valiente ¡Pa Albarracín¡

A la entrada de Teruel tomamos la carretera de Zaragoza y bordeamos la ciudad hasta encontrarnos con el desvío de la comarcal A1513 que nos llevará a San Blas. Atravesamos el pueblo y se inician 4 kms de subida del Carrascal, después falso llano y toboganes para llegar a Campillo. Atravesamos el pueblo en dirección a Bezas donde llegaremos tras unos 4 kms de toboganes y 5 de falsos llanos.
En Bezas, optamos por la opción que bordea el pueblo por carretera e iniciamos el acercamiento y subida a la sierra. En unos 2 kms coronamos el Puerto de Donarque, 1 km más y tomamos el desvío de la derecha (Albarracín) después a nuestra izquierda nos encontramos el Centro de Interpretación de la Naturaleza de Donarque, 1.5 kms de subida hasta superar la cota de 1300m y tras una corta bajada la carretera de abre en dos, nos vamos por al izquierda (Nico por la derecha en dirección a Gea de Albarracín), de nuevo 3 kms de subida hasta acercarnos a los 1400 m, 2 kms de toboganes moviéndonos en cotas de los 1340 a 1400 mts y después unos 5 kms de bajada hasta llegar al Arrabal de Santa Bárbara a 1 km de Albarracín.
Llegamos en torno a la 20.30 horas, cansados de tanto pedalear en una etapa larga y dura, no obstante, después de la ducha, cena y paseo por el pueblo, todos estábamos encantados con Albarracín y orgullosos de haberlo hecho. Quedarnos en Teruel habría sido un fracaso.
Por la noche, tomando unas copas en la pequeña y encantadora Plaza Mayor, incluso algunos dando cuenta de un sabroso habano, las cosas se veían con otra perspectiva, la excelente temperatura, el relax posterior del cansancio, la compañía, las risas, el embrujo del entorno, en fin, una pasada. Albarracín engancha y el comentario general era que había que volver con más tiempo.
Entre copa y copa, Jorge le daba vueltas al coco pensando en el recorrido del día siguiente, ¡¡si regresábamos a Teruel por el mismo itinerario nos encontrábamos con 5 kms de subida en frío nada mas comenzar la etapa!! y, tal como iba la noche, no teníamos perspectivas de acostarnos temprano, así que había que buscar una alternativa menos dura. A las 3 de la madrugada hizo un ejercicio de lupa escudriñando el mapa de la sierra de Albarracín (566 Cella) hasta encontrar una alternativa de regreso a Teruel sin necesidad de atravesar la sierra en sentido contrario. El resultado fue un extraordinario  itinerario de regreso a Teruel por Gea de Albarracín para el día siguiente.
                                                                                                                                                                   
Sierra y pueblo de Albarracín
Albarracín
es la entrada y cabeza de la Serranía de su mismo nombre, incluida en la Reserva Nacional de Caza de los Montes Universales, zona montañosa casi inaccesible donde nacen los ríos Tajo, Júcar y su afluente el Cabriel, el Gallo que va a Molina de Aragón, el Guadalaviar que se transforma en el Turia, el Jiloca,... formando todos ellos una de las más extensas redes hidrológicas de España. Territorio de perfil agreste y clima lluvioso que favorece a su riqueza forestal, a sus verdes praderas y a la proliferación, en otoño y primavera, de gran variedad de setas, convirtiéndose en estas temporadas en un auténtico paraíso para los micólogos.
Situado al sureste de la Sierra de Albarracín se esconde uno de los conjuntos paisajísticos y culturales más sorprendentes de Aragón: el Rodeno de Albarracín. Este singular paraje, formado por pinares sobre piedras rodenas rojas fue ocupado por el hombre prehistórico, conservándose importantes muestras del arte rupestre levantino. Desde 1995 este espacio se encuentra protegido. Otra de las características geológicas más destacables de la Sierra de Albarracín son los macizos rocosos llamados «muelas», que sobresalen del paisaje con sus paredes verticales y perfiles aplanados en la zona superior. Los parajes más abruptos se encuentran en las sierras de Jabaloyas y del Tremedal, donde, en esta última, se encuentra la impresionante Muela de San Juan.
La Ciudad de Albarracín es Monumento Nacional desde junio de 1961. En diciembre de 1996 recibió la medalla de oro al merito en las bellas artes. Actualmente se encuentra propuesta por la UNESCO para ser declarada Patrimonio de la Humanidad Emplazada en una colina de los Montes Universales, es ciudad medieval que se asienta en el istmo y la península que forma el río Guadalaviar. Está rodeada en sus cuatro quintas partes por un profundo tajo que hace de foso defensivo, complementado por el imponente cinto de murallas que culminan en el castillo del Andador. Cuenta con abundantes monumentos, como la Iglesia de Santa Maria, la Catedral, el Palacio Episcopal, algunas mansiones señoriales, entre las que destaca la de los Monterde, y una peculiar arquitectura popular donde destacan la casa de la Julianeta, la casa de la calle Azagra, la plaza de la Comunidad y la pequeña y evocadora Plaza Mayor.
Pero el encanto de Albarracín está sobre todo en el trazado de sus calles adaptadas a la difícil topografía del terreno, con escalinatas y pasadizos y en el conjunto de su caserío de muros irregulares, de color rojizo, con entramado de madera, en difícil equilibrio, con aleros que se tocan. Cada rincón, cada casa, es objeto de admiración por sus puertas y llamadores, sus diminutas ventanas con visillos de encaje, sus balcones corridos en rica forja y de madera tallada.
El monumento principal de Albarracín es la ciudad misma, con todo su sabor popular y aristocrático, reflejo de su historia y del buen hacer de sus gentes. Albarracín enamora y merece la pena visitarla, es una ciudad que resuma historia. Desde la más lejana prehistoria estuvo poblada Albarracín y sus tierras, como prueban las pinturas rupestres del Rodeno. Sobre castros celtas surgió la población romana, que al cristianizarse se llamó Santa María de Oriente. Con la invasión musulmana llegó aquí un grupo berberisco de la tribu de los Ibn-Racin, que le dio su nombre de villa.